EL SURSan Juan

San Juan: un destino eco-turístico, mágico y religioso

Jessica Leonor

Explora el sincretismo religioso y su historia

San Juan.- San Juan es una provincia de fe. La fertilidad de su suelo rompe con las creencias de que sólo la aridez representa la región Sur; su sincretismo religiosocamina desde lo místico y esotérico hasta abrazar mitos que no todos alcanzamos entender. El granero del Sur es cultura, también belleza geográfica y calidez que resalta a través de su gente.

Con la intención de encontrar respuestas y conocer más de la historia y la cultura de este pueblo, un equipo de Diario Libre nos trasladamos a San Juan para ver y vivir de primera mano las creencias y los atractivos turísticos que, en algunos puntos, se cruzan con lo místico para ofrecer a los locales y extranjeros una experiencia distinta, renovadora, que transforma y sana.

Parada histórica

Nuestra primera parada fue el municipio San Juan de la Maguana, la famosa ciudad de los parques, que posee más de 10 plazas históricas, incluyendo en la que se encuentra Caonabo, que desde que llegas con su saludo te da la bienvenida.

A unos tres minutos de la entrada está el emblemático Arco del Triunfo, situado en una plaza circular que une la carretera Sánchez, también llamada Avenida Independencia, con la calle San JuanBautista.

Esta figura, sostenida en dos anchos pilares, representa el progreso de la ciudad y a su alrededor se encuentran las principales instituciones gubernamentales y públicas del municipio, entre las que se destacan: el Ayuntamiento Municipal, el Palacio de Justicia, el parque Duarte, el hotel Maguana y otros monumentos que son símbolos de identidad sanjuanera.

¡Si visitas San Juan y no pasaste por este punto, no has ido a San Juan!

Monumento religioso

Catedral San Juan Bautista

Tras apreciar este monumento histórico, nos dirigimos quizás al símbolo religioso más importante de la zona: la catedral San Juan Bautista. Este templo está ubicado a un kilómetro del Arco del Triunfo, entre las calles Duarte, Sánchez y Santomé, justo al frente del parque Sánchez.

La catedral tiene una arquitectura impotente que mezcla el estilo romano, neogótico, barroco y árabe, que le aporta una originalidad única y un gran interés turístico. Este edificio, según nos cuenta el padre Antonio Peralta Florián, fue remodelado y ampliado en el año 2002 y ha ido creciendo hasta convertirse en lo que es hoy.

En nuestra visita, el párroco de la iglesia nos abrió las puertas del templo y conversó sobre la catedral, la religión católica y las creencias de los nativos en esta provincia sureña.

«Hay muchas insinuaciones sobre las creencias del sanjuanero. Pero, como en todo el país, existen por las creencias que son heredadas por la misma mezcla entre la cultura africana y la española, pero en su mayoría el sanjuanero es una persona creyente y tiene una conciencia religiosa muy formada en la iglesia católica» Antonio Peralta Florián Sacerdote

Espacio místico

A una esquina de la calle Duarte (donde está la catedral) y por la avenida Anacaona, que luego se transforma en Carretera San Juan de la Maguana, llegamos a nuestra tercera parada: la Plaza Ceremonial de los Indios, popularmente conocida como «El corral de los Indios», un monumento histórico precolombino ubicado en el municipio Juan de Herrera.

Este espacio está formado por una piedra grande, rodeada por muchas piedras más pequeñas. Es un área de forma circular cuya relevancia, más que su atractivo visual, está vinculada al misticismo que envuelve.

Cuenta la leyenda que en este punto se realizaban ceremonias lúdico-religiosas. Y, según dicen los sanjuaneros, aquí se sentaba la cacique Anacaona, alrededor de la cual cantaban y bailaban a un mismo tiempo los antepasados. Un ritual que conocemos con el nombre de «areíto».

Este escenario, que se ha conservado hasta la fecha, era considerado por los indígenas como el centro de La Española. Generación tras generación se ha compartido la creencia de que esta piedra es mística y removerla arrastra consecuencias catastróficas a las personas, haciendo imposible que se pueda mover. Según cuentan, todos los que lo han intentado han muerto.

¿Será cierto? No lo sabemos, pero tampoco estamos interesados en comprobarlo.

Santuario ecoturístico

Nuestra cuarta parada fue en la Agüita de Liborio. Aunque es fácil poner en Google Maps «Agüita de Liborio» y llegar a este espacio mágico-religioso que acoge cada día a decenas de personas, es difícil entender el culto que aquí se realiza y la relevancia que tiene este santuario para su gente.

«Si pides con fe, se te cumple», «pide a Dios y luego a papá Liborio», «concéntrate en lo que deseas», fueron algunas de las palabras de quien fungió de guía para nosotros para completar cada uno de los pasos del ritual que aquí se practica. 

Este destino es asombro, o por lo menos lo fue para nosotros. Ver cómo la gente confía en que una caminata, pedir en tu interior, dar vueltas ante una cruz y posteriormente bañarte en el agua que sale de entre las rocas le quitará «lo malo», refiriéndose a una enfermedad, malas emociones o incluso la suerte, es literalmente mágico.

Aquí conversamos con Andrés Medina, quien tiene más de 50 años recibiendo a la gente, y explicando una y otra vez el simbolismo para los novatos que, como nosotros, desconocemos la profundidad de este lugar histórico que posee tanto valor cultural en la región.

Si no crees es válido, pero detenerte en este destino y visualizar las dinámicas de sus protagonistas te puede hacer creer, aunque sea, en la inocencia de la gente.

Un símbolo de la provincia

Luego de ese baño de religiosidad y creencias nos dirigimos a conocer la presa de Sabaneta, ubicada a unos 30 kilómetros al norte del municipio de San Juan de la Maguana. Este espacio se ha convertido con los años en símbolo de la provincia San Juan. Visitar la zona y detenerse en la presa para realizarse una fotografía, con el impresionante fondo del río y sus montañas, es una parada clave en el recorrido. Nosotros lo hicimos, y aparte de sus visitas disfrutamos mucho del aire fresco, la calma de la comunidad y de «La playita», nombre que se utiliza para referirse a la desembocadura de la presa, un lugar que los locales aprovechan para bañarse y es, sin duda, uno de los balnearios más accesibles para todos.

Cueva de Xeboruko

Entre lo que llamaría «el punto medio de la presa» (el puente) y «La playita» hay una cueva terrorífica. Esta parada es solo para curiosos, aficionados del terror o «locos», como nosotros, que entramos hasta lo más profundo para ver, con nuestros propios ojos, todo lo que esta guarda.

Comida en deterioro, restos de velas, frascos plásticos y de vidrio y una familia numerosa de murciélagos, son algunas de las cosas que pudimos visualizar en un espacio que, aparte de ser el refugio de las personas, en algún momento, se ha convertido en un escenario para cultos desconocidos.

Este sitio histórico tiene varios accesos, algunos menos tétricos que el otro. Y dicen los habitantes que en estas cavidades habitaban los indios taínos.

Un balneario que quita los males

Para culminar el recorrido llegamos a un lugar que supuestamente quita la raquiña, el mal de ojo, la olla y los amarres. Se trata del balneario La Zurza, ubicado en la comunidad El Estrecho en la Jagua.

Para llegar a este destino, lo hicimos acompañados de Marcos Ramírez, un joven de la comunidad que ha creado el proyecto @ecoturismosanjuan y se dedica, entre otras cosas, a ayudar a los turistas a conocer los destinos de la zona.

Si vienes de la carretera Sabaneta a la Jagua, en la primera entrada doblas a la derecha donde dice «El Naranjo».

Dependiendo del vehículo en que te desplaces, hay dos formas para llegar al punto donde se une el agua termal con el agua azufrada. En nuestro caso, no andábamos en vehículo 4×4, por lo que tuvimos que dejar en un punto alto del camino nuestro transporte y luego caminar unos 40 minutos.

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La casa de Altagracia en La Jagua. (MATÍAS BONCOSKY)

Mientras caminábamos llegamos a una curva pronunciada hacia la derecha, que coindice con una casa rosada de madera, donde vive la señora Altagracia, y para los que, como yo, hagan el recorrido a pie, debemos acceder al río entrando por la casa de Altagracia y seguir subiendo todo el trayecto de su caudal hasta llegar al destino.

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Un sanjuanero. (JESSICA LEONOR)

En nuestra experiencia, y para suerte mía, un señor muy amable de la comunidad me permitió montarme en su burro para acercarme a la entrada donde iniciamos nuestros pasos entre caminos estrechos y el río.

Si vas a visitarlo en un todo terreno podrás bajar hasta la última casa de la comunidad. Puedes dejar el vehículo donde están las matas de mango y continúas el trayecto todo el río arriba. Esta ruta tarda unos 15 o 20 minutos según la marcha.

El camino resulta fácil para quienes están acostumbrados a caminar, para los demás puede representar un desafío. Luego de cruzar en varias ocasiones el río, caminar por senderos empinados y tramos enlodados llegamos a un espacio bellísimo, con el agua más turquesa que pudimos ver en la zona, con unos sonidos de agua corriendo y pájaros que desconectan del bullicio, pero con un olor muy peculiar que nos mantiene despiertos y conectados con el destino.

Más que encontrarnos con un agua de los indios que debemos pagar para bañarnos y quitarnos «los males», es un agua con un importante contenido en azufre que sana, por lo que entre sus beneficios están: estimular y mejorar la permeabilidad vascular, tiene efecto antibacteriano, es ligeramente antia´cida, antipepti´dica, expectorante, antiale´rgica y antiflamatoria.

Para los más extremos, luego de llegar a La Zurza, se puede visitar un salto, que está a unos 30 minutos adicionales caminando entre piedras y montañas. El punto de este balneario es inexplorado por lo que no existen las condiciones para que todo tipo de público acceda. El recorrido requiere zapatos cómodos, ropa deportiva, poco equipaje y el acompañamiento de una persona de la localidad.

Otro dato importante es que para visitar La Zurza lo más recomendable es hacerlo en la mañana, ya que si llueve el río puede subir y corres el riesgo de quedarte del otro lado del cuerpo de agua.

Esta ruta la hicimos en dos días, ya que el tiempo de algunos de los destinos mencionados es superior a 4 horas.

¿Dónde comer?

  • La Casita Verde de Alexis.
  • Comedor Bienvenida.
  • Comedor Mercedes.
  • Comedor Zeneyda
  • Hilda Delicatessen
  • Cafeteria La Rubia

¿Dónde vivir?

  1. Hotel Líbano
  2. Hotel El Ejecutivo 
  3. Hotel Boutique Cayena 
  4. Hotel Valley View 
  5. Hotel Maguana 
  6. Hotel Nuevo Amanecer

Antonio Luciano

Comunicador y Periodista Digital, egresado del Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA).

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