Económicas

Préstamos para vehículos: ¿más fácil de obtener que los de viviendas?

Massiel de Jesús

En términos de accesibilidad, los préstamos para autos nuevos tienen más salida

Santo Domingo.- La facilidad de desplazamiento, comodidad e independencia fueron las razones por las que Juan Francisco decidió adquirir un vehículo, mientras que la protección y estabilidad familiar fueron los motivos que incentivaron a María Concepción a tomar un préstamo para tener su vivienda propia.

En República Dominicana, el parque vehicular sigue aumentando, mientras el déficit habitacional se agudiza. Ante estas necesidades, el sistema financiero dominicano ofrece diversas facilidades y estrategias diseñadas para acceder a créditos vehiculares e hipotecarios, pero ¿cuál tiene la ventaja?

Según la Superintendencia de Bancos (SB), hasta abril de este año, RD$62,960.3 millones se destinaron a la adquisición de vehículos, un 18.6% más que en el mismo mes de 2022 (RD$53,050.0 millones) y un 36.3% mayor al de hace dos años.

Esto, a su vez, representa el 16% del total de la cartera de consumo del sistema financiero dominicano que ascendió a RD$391,654 millones, conforme con datos suministrados por la Superintendencia de Bancos (SB). De la primera cifra RD$38,223.6 millones fueron a autos 0km y RD$24,736.7 millones a usados.

Al observar estos últimos montos por entidad financiera, se evidencia que en el caso de los vehículos nuevos el 90% fueron financiados por la banca múltiple, aumentando su participación de mercado en un 2% durante el período abril 2021 e igual mes de 2023, mientras que las asociaciones de ahorros y préstamos lideran la cartera de vehículos usados con un 58.7%, según las estadísticas oficiales. Esta cifra demuestra que la movilidad terrestre en el país va en ascenso.

En tanto, los préstamos para la adquisición de vivienda tampoco se detienen. Experimentaron un aumento de un 15.9%, al pasar de RD$265,537 millones en abril de 2022 a RD$307,844 millones en el mismo mes de 2023, para un total de 128,052 beneficiados. Estos números arrojan un dato: en términos netos, los créditos hipotecarios tienen mayor monto adeudado que los destinados a la compra de vehículos.

Sin embargo, los números parecen contradecir a la mayoría de personas que buscan un préstamo de al menos RD$4 millones para una vivienda. Mario Rodríguez compartió con elDinero que hace tres años solicitó un préstamo hipotecario para comprar su primera casa, pero le fue negado debido a que sus ingresos eran bajos y tenía otro préstamo en curso. Curiosamente, tres meses después logró obtener un préstamo para un vehículo nuevo de más de RD$3 millones a cinco años, a pesar de su situación previa.

Accesibilidad

En el ámbito de la accesibilidad y facilidad financiera, según expertos del sector, los préstamos para vehículos nuevos o usados suelen tener más demanda entre aquellos que cumplen con los requisitos. Esto se debe, en gran parte, a que la duración del financiamiento es menor, las tasas son más atractivas y vienen acompañados de un seguro completo (en el caso de los vehículos nuevos), entre otros factores.

Cibeles Jiménez, asesora financiera, subraya que los criterios de experiencia crediticia, estabilidad laboral y los ingresos son factores determinantes para obtener un préstamo de uno u otro. Explica que el crédito hipotecario, por lo general, es de más largo plazo, de más capital vinculado y por tanto, de amortización más lenta. Además, de que el proceso de inscribir una hipoteca es más meticuloso y riguroso.

“Entonces, el banco mitiga sus riesgos siendo más observador de los requisitos solicitados, lo que hace que el proceso sea más acucioso”, aseveró Jiménez. No obstante, aclaró que para los hipotecarios se toman en cuenta los ingresos familiares y no solo el titular, como suele ocurrir en los vehiculares.

Por otro lado, indicó que el crédito para un vehículo es más dinámico.

Enfatizó que el proceso de inscribir la garantía es más expedito. “Generalmente, los préstamos para vehículos tienen un plazo más corto y una garantía más fácil de valorar, lo que los hace menos riesgosos para la banca que los préstamos hipotecarios”, recalcó Jiménez.

La duración entre los préstamos vehicular e hipotecario es de entre tres y seis años y 15 y 20 años, respectivamente.

Antonio Luciano

Comunicador y Periodista Digital, egresado del Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA).

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