Efemérides

La Batalla de Santiago del 6 de septiembre 1863

Por Ing. Carlos Checo Estrella

La Batalla de Santiago, que se desarrolló entre el 6 y 13 de septiembre de 1863, fue clave para el fin de la Anexión de República Dominicana a España. Es uno de los acontecimientos bélicos más importantes de la historia patria dominicana, en esta batalla se logra echar a las tropas españolas de Santiago, instalándose el gobierno restaurador

En completa desventaja, pero con un fervor patriótico, los restauradores, en esta emblemática batalla de septiembre, marcaron el camino para el rescate de la soberanía nacional.

Enfrentaron al ejército español compuesto por un contingente bien armado de fusiles modernos, amplia artillería y soldados con experiencia en otras zonas de conflictos. Los dominicanos, por el contrario, estaban armados con algunos fusiles anticuados, machetes, espadas y lanzas.

La victoria de los dominicanos en la Batalla de Santiago, marcó el principio del fin de la Anexión de República Dominicana a España.

A partir de ese acontecimiento, los restauradores procedieron a redactar el acta de Independencia, con la que declararían restaurada la República.

El 31 de agosto el General Gaspar Polanco sale de Quinigua, al mando de unos 6,000 hombres, con el objetivo de tomar la plaza de Santiago, enfrentó en Gurabito al comandante General Buceta, que alertado de la marcha de Polanco le esperaba junto a los generales criollos Alfau y Hungría al mando a dos compañías con más de 77 caballos y un obús.

Los españoles fueron derrotados, viéndose compelidos a replegarse a la fortaleza San Luís, El Castillo y La Cárcel Vieja.

El 1ero de septiembre llega a Santiago el coronel José Antonio Salcedo (Pepillo), quien preparó inmediatamente el ataque al Castillo; en esta acción se destaca el artillero llamado Lancaster,

Al mando de los dominicanos estaba los generales Gaspar Polanco Generales Gaspar Polanco, José Antonio Salcedo (Pepillo), Gregorio Luperón, Benito Monción y Pedro María Pimentel, los españoles eran comandados por el general Juan Suero

En el libro Historia de la Restauración, Pedro María Archambault revela: ”Era por demás curioso contemplar aquellas columnas de los patriotas: unos con lanzas, algunos con fusiles antiguos, varios con trabucos de toda época; otros con pistolas de todas clases, los demás con machetes y no pocos con grandes garrotes; pero los revolucionarios habían adquirido el audaz vigor que da las continuas victorias y con la bravura que inspiran las guerras de independencia, se lanzan a la lucha con desventajas de las armas, pero con la indómita intrepidez e inmensa alegría de dar la vida por la patria”.

Luego de varios enfrentamientos las tropas españolas se replegaron hacia el Fuerte San Luis, desde donde se atacaban las posiciones de los Restauradores con potentes fuegos de artillería, lo que logró diezmar las tropas sitiadoras y provocar cierto caos.

He ahí cuando el genio del General Gregorio Luperón consigue reagrupar y compactar las fuerzas del ejército dominicano que recobró la moral de victoria.

Una acción que marca la victoria en esta batalla es el incendio de la ciudad ordenado por el General Gaspar Polanco, iniciándose en todo el perímetro circundante del Fuerte San Luís; una vez la ciudad estuvo hecha cenizas perdió el valor estratégico para las tropas coloniales, las cuales tenían un abastecimiento escaso y sin lugar para acogerse.

A partir de ese momento las tropas restauradoras no dieron tregua a los españoles desarrollándose varias escaramuzas, que terminaron el 12 de septiembre, los Restauradores vencieron en Jácuba, La Otra Banda y Mari López

En la Batalla de Santiago el principal protagonista, al igual que en toda la Guerra de la Restauración, es el Pueblo, en este caso el Pueblo de Santiago, que con arrojo, valentía y furor patriótico se dieron por entero en la defensa de la Patria.

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